Aposento de Reparación Sacerdotal. Misterios Luminosos (Jueves)

Aposento de Reparación Sacerdotal. Misterios Luminosos (Jueves)

Aposento de Reparación Sacerdotal.

Misterios Luminosos
(Jueves)

Madre-del-pecaor

 

En el santo Rosario la Virgen María pide orar las siguientes jaculatorias entre cada decena:

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia.
Dio mío yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
Santísima Trinidad: Padre, Hijo y espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculo del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

 

 

1er. Misterio. El Bautismo de Jesús en el Jordán

Corazones unidos de Jesús y de María: vos, obediente Jesús mío, que os sumergisteis en las aguas del río Jordán; aguas benditas que purificarán a todos los hombres del pecado original, aguas benditas que limpiarán las almas de toda mancha, aguas benditas cubiertas por los resplandores del Espíritu Santo que bañarían a los sacerdotes, profetas y reyes de todas las generaciones futuras: os pido para que las generaciones futuras: os pido para que los sacerdotes vivan con profundidad su vocación bautismal, vocación concreta en el sacerdocio ministerial; sacerdocio que ha de ser vivido con autencidad y heroicidad; sacerdocio que ha de ser fecundo en la salvación de las almas.

 

V. / Sea amado y adorado Jesús en el santísimo Sacramento del Altar
R. / En los cielos en la tierra y en todo lugar.

 

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia.
Dio mío yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
Santísima Trinidad: Padre, Hijo y espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculo del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

2do. Misterio La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Caná.

Corazones unidos de Jesús y de María que manifestasteis vuestra gloria a los discípulos convirtiendo el agua en vino. Amante Jesús mío, por intercesión de vuestra Madre os pido por los sacerdotes para que obedezcan al mandato de María: “Haced lo que Él os diga”. Sacerdotes que habrán de actuar movidos por la Divina Voluntad; sacerdotes que conservarán su corazón puro para obrar el Gran Milagro de transformar el agua y el vino en la Sangre, Sangre Preciosa de Nuestro Señor Jesucristo. María Inmaculada interceded para que los sacerdotes hagan de su vida, vino de santidad, vino agradable para Dios y para sus hermanos, vino que los lleve a una continua fiesta con las Bodas del Cordero.

 

V. / Sea amado y adorado Jesús en el santísimo Sacramento del Altar
R. / En los cielos en la tierra y en todo lugar.

 

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia.
Dio mío yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
Santísima Trinidad: Padre, Hijo y espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculo del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

 

3er. Misterio. El Anuncio del Reino de Dios invitando a la conversión.

Corazones unidos de Jesús y de María: vos, Rey del Cielo, que anunciáis un Nuevo Reino; Reino de amor, de paz y de justicia.
Reino de alegría y eterna pascua en el Señor: os pido por los sacerdotes para que vivan en una conversión constante, conversión que les exige vivir la Palabra y encarnar el Evangelio; conversión que es indispensable para llegar al Reino de Dios; conversión que los hace dignos ante la presencia del Padre; conversión que los lleva a adquirir los rasgos de Jesús haciendo de cada uno otros Cristos en la tierra.
María Inmaculada interceded para que los sacerdotes sean coherentes en su predicación, predicación que debe ir acompañada con su testimonio de vida.

 

V. / Sea amado y adorado Jesús en el santísimo Sacramento del Altar
R. / En los cielos en la tierra y en todo lugar.

 

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia.
Dio mío yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
Santísima Trinidad: Padre, Hijo y espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculo del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

 

4to. Misterio La Transfiguración de Jesús.

Corazones unidos de Jesús y de María: vos, radiante Jesús mío, que mostrasteis el resplandor de vuestra gloria a Pedro, Santiago y Juan: os pido por los sacerdotes que han perdido la luz de Dios por el pecado; sacerdotes que deben permanecer en continuo estado de gracia, sacerdotes que deben iluminar el camino de los fieles por sus virtudes, sacerdotes de corazón esplendoroso como el Corazón de Jesucristo, Sumo y Eterno sacerdote.
María Inmaculada interceded para que los sacerdotes sean transfigurados como Jesús; sacerdotes que se asemejen en su pureza y divinidad; sacerdotes que den gloria a su santo Nombre porque nada opaco y oscuro debe haber dentro de ellos; sacerdotes que ofrecen a sus fieles una entrega incondicional y sacrificada.

 

V. / Sea amado y adorado Jesús en el santísimo Sacramento del Altar
R. / En los cielos en la tierra y en todo lugar.

 

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia.
Dio mío yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
Santísima Trinidad: Padre, Hijo y espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculo del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

 

5to. Misterio. La institución de la Sagrada Eucaristía.

Corazones unidos de Jesús y de maría: vos, Corazones Eucarístico de Jesús, que instituisteis el santo sacrificio de la Misa para quedaros con nosotros hasta la consumación de los siglos, os pido para que los sacerdotes celebren dignamente la Eucaristía; sacerdotes que produzcan gozo al Señor, al descender en sus manos puras y en su corazón virginal; corazón candoroso como el de un Ángel.
María Inmaculada para que los sacerdotes celebren con alegría y gran devoción la Eucaristía, haced que sus vidas sean ofrenda de amor e himno de adoración y alabanza a Jesús presente en la Sagrada Hostia.

 

V. / Sea amado y adorado Jesús en el santísimo Sacramento del Altar
R. / En los cielos en la tierra y en todo lugar.

 

Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados, líbranos del fuego del infierno y llevad al cielo todas las almas, especialmente las más necesitadas de vuestra misericordia.
Dio mío yo creo, adoro, espero y os amo, os pido perdón por los que no creen, no adoran, no esperan y no os aman.
Santísima Trinidad: Padre, Hijo y espíritu Santo, os adoro profundamente, os ofrezco el Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de Nuestro Señor Jesucristo presente en todos los Tabernáculo del mundo, en reparación de los ultrajes, de los sacrilegios y de las indiferencias con los cuales es ofendido.
Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesús y del Corazón Inmaculado de María os pido por la conversión de los pobres pecadores.

 

 

Letanías lauretanas

V/ Señor, ten piedad.
R/ Señor, ten piedad de nosotros.

V/Cristo, ten piedad.
R/Cristo ten piedad de nosotros.

V/Señor, ten piedad.
R/Señor, ten piedad de nosotros.

 

V/Cristo, óyenos.
R/Cristo óyenos.

V/Cristo, escúchanos.
R/Cristo, escúchanos.

V/Dios, padre celestial.
R/Ten Misericordia de nosotros.

V/Dios, Hijo Redentor del mundo.
R/Ten Misericordia de nosotros.

V/Dios, Espíritu Santo
R/Ten Misericordia de nosotros.

V/Trinidad Santa, un solo Dios.
R/ Ten Misericordia de nosotros.

 

Santa María R/ Ruega por nosotros
Santa Madre de Dios
Santa Virgen de las vírgenes
Madre de Cristo
Madre de la Iglesia
Madre de la divina gracia
Madre purísima
Madre castísima
Madre virginal
Madre Inmaculada
Madre amable
Madre admirable
Madre del Buen consejo
Madre del Creador
Madre del Salvador
Madre de Misericordia
Virgen prudentísima
Virgen digna de veneración
Virgen digna de alabanza
Virgen poderosa
Virgen clemente
Virgen fiel
Espejo de justicia
Trono de la sabiduría
Causa de nuestra alegría
Vaso espiritual
Vaso digno de honor
Vaso insigne de devoción
Rosa mística
Torre de David
Torre de marfil
Casa de oro
Arca de la alianza
Puerta del cielo
Estrella de la mañana
Salud de los enfermos
Refugio de los pecadores
Consuelo de los afligidos
Auxilio de los cristianos
Reina de los Ángeles
Reina de los Patriarcas
Reina de los Profetas
Reina de los Apóstoles
Reina de los Mártires
Reina de los Confesores
Reina de la Vírgenes
Reina de todos los Santos
Reina concebida sin pecado original
Reina elevada al cielo
Reina del Santísimo Rosario
Reina de la familia
Reina de la paz

Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Perdónanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Escúchanos Señor.
Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo.
Ten misericordia de nosotros.

V/ Ruega santa Madre de Dios
R/ Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Oración:

“te rogamos, Señor, que nos concedas gozar de perpetua salud de alma y cuerpo y, por la gloriosa intercesión de la bienaventurada Virgen María, vernos libres de las tristezas de la vida presente, y gozar de las alegrías eternas. Por Cristo nuestro Señor” Amén.

Dios te salve Reina y Madre de misericordia….

 

 

Acordaos oh dulce Madre

Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María! Que jamás se ha oído decir que haya sido de Vos abandonado ninguno de cuantos se han acogido a vuestro amparo, han pedido vuestro socorro o implorado vuestra intercesión. Animado yo con esta confianza a Vos acudo, oh Madre, Virgen de vírgenes, a Vos vengo, a vuestros pies me postro sollozando y suplicando. No desechéis mi ruego ¡oh Madre del Verbo! Escuchadme propicia y sedme favorable. Amén.

 

Oración a san José (Papa León XIII)

A Vos, bienaventurado José, acudimos en nuestra tribulación, y después de implorar el auxilio de vuestra Santísima Esposa, solicitamos también confiadamente vuestro patrocinio. Por aquella caridad que con la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios, os tuvo unido y por el paterno amor con que abrazasteis al Niño Jesús, humildemente os suplicamos que volváis benigno los ojos a la herencia que, con su sangre, adquirió Jesucristo, y con vuestro poder y auxilio socorráis nuestras necesidades.
Proteged, oh providentísimo custodio de la Divina Familia, la escogida descendencia de Jesucristo: apartad de nosotros toda mancha de error y de corrupción; asistidnos propicio desde el Cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha contra el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librasteis al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defended la Iglesia santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio, para que, a ejemplo vuestro y sostenidos por vuestro auxilio, podamos santamente vivir, piadosamente morir y alcanzar la eterna bienaventuranza en el Cielo. Amén.

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