Salmo 99, 2-3.5. Domingo 14 de Junio de 2020.
Alabemos a Dios todos los hombres, sirvamos al Señor con alegría y con júbilo entremos en su templo. R/.
Reconozcamos que el Señor es Dios, que él fue quien nos hizo y somos suyos, que somos su pueblo y su rebaño. R/.
Porque el Señor es bueno, bendigámoslo, porque es eterna su misericor dia y su fidelidad nunca se acaba. R/.
Evangelio San Mateo 9,36-10,8. Domingo 14 de Junio de 2020.
En aquel tiempo, al ver Jesús a las multitudes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y desamparadas, como ovejas sin pastor. Entonces dijo a sus discípulos: “La cosecha es mucha y los trabajadores, pocos. Rueguen, por lo tanto, al dueño de la mies que envíe trabajadores a sus campos”.
Después, llamando a sus doce discípulos, les dio poder para expulsar a los espíritus impuros y curar toda clase de enfermedades y dolencias.
Salmo 15,1-2.5.7-10. Sábado 13 de Junio de 2020.
>Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he dicho que tú eres mi Señor. El Señor es la parte que me ha tocado en herencia: mi vida está en sus manos. R/.
Bendeciré al Señor, que me aconseja; hasta de noche me instruye internamente. Tengo siempre presente al Señor y con él a mi lado, jamás tropezaré. R/.
Por eso se me alegran el corazón y el alma y mi cuerpo vivirá tranquilo, porque tú no me abandonarás a la muerte ni dejarás que sufra yo la corrupción. R/.
Del 1er libro de los Reyes 19,19-21. Sábado 13 de Junio de 2020.
Por aquel entonces, Elías partió luego y encontró a Eliseo, hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él trabajaban doce yuntas de bueyes y él trabajaba con la última. Elías pasó junto a él y le echó encima su manto.
Entonces Eliseo abandonó sus bueyes, corrió detrás de Elías y le dijo: “Déjame dar a mis padres el beso de despedida y te seguiré”. Elías le contestó: “Ve y vuelve, porque bien sabes lo que ha hecho el Señor contigo”.
Salmo 26, 7-9.13-14. Viernes 12 de Junio de 2020. MISA DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
Oye, Señor, mi voz y mis clamores y tenme compasión; el corazón me dice que te busque y buscándote estoy. R/.
No rechaces con cólera a tu siervo, tú eres mi único auxilio; no me abandones ni me dejes solo, Dios y salvador mío. R/.
La bondad del Señor espero ver en esta misma vida. Ármate de valor y fortaleza y en el Señor confía. R/.
Del 1er libro de los Reyes 19,9.11-16. Viernes 12 de Junio de 2020. Misa de la PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO.
Así lo hizo Elías, y al acercarse el Señor, vino primero un viento huracanado, que partía las montañas y resquebrajaba las rocas; pero el Señor no estaba en el viento. Se produjo después un terremoto; pero el Señor no estaba en el terremoto. Luego vino un fuego; pero el Señor no estaba en el fuego. Después del fuego se escuchó el murmullo de una brisa suave. Al oído, Elías se cubrió el rostro con el manto y salió a la entrada de la cueva.
Salmo 147,12-15.19-20. Jueves 11 de Junio de 2020. EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO.
Glorifica al Señor, Jerusalén, a Dios ríndele honores, Israel. Él refuerza el cerrojo de tus puertas y bendice a tus hijos en tu casa. R/.
Él mantiene la paz en tus fronteras, con su trigo mejor sacia tu hambre. Él envía a la tierra su mensaje y su palabra corre velozmente. R/.
Le muestra a Jacob sus pensamientos, sus normas y designios a Israel. No ha hecho nada igual con ningún pueblo ni le ha confiado a otro sus proyectos. R/.
2a lect de la 1a carta del Apóstol San Pablo a los Corintios 10,16-17. Jueves 11 de Junio de 2020. EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO.
Hermanos: El cáliz de la bendición con el que damos gracias, ¿no nos une a Cristo por medio de su sangre? Y el pan que partimos, ¿no nos une a Cristo por medio de su cuerpo? El pan es uno, y así nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo cuerpo, porque todos comemos del mismo pan.
1a lect del libro del Deuteronomio 8,2-3.14-16. Jueves 11 de Junio de 2020.- EL CUERPO Y LA SANGRE DE CRISTO.
n aquel tiempo, habló Moisés al pueblo y le dijo: “Recuerda el camino que el Señor, tu Dios, te ha hecho recorrer estos cuarenta años por el desierto, para afligirte, para ponerte a prueba y conocer si ibas a guardar sus mandamientos o no. Él te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, que ni tú ni tus padres conocían, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino también de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Salmo 15,1-2.4-5.8.11. Miércoles 10 de Junio de 2020. Misa Votiva de San José.
Salmo 15,1-2.4-5.8.11. Miércoles 10 de Junio de 2020. Misa Votiva de San José. “PROTÉGEME, DIOS MÍO, PUES ERES MI REFUGIO”. Protégeme, Dios mío, pues eres mi refugio. Yo siempre he…






