¿Me buscan a mí o a los prodigios que hago? Jn 6, 24-35.

Este domingo la iglesia celebra en la liturgia de la santa palabra una cita que nos interpela en este siglo XXI, a los cristianos. Junto con el salmo 77, la lectura del éxodo 16, 2-4. 12-15 y la lectura de la carta a los Efesios 4, 17. 20-24 se deleita en la santa eucaristía en lo referente a escuchar a Dios .

La providencia de Dios, concientizada en Jesús. Jn 6, 1-15.

Según el evangelista San Marcos expresaba que Jesús veía conmovido a una gran multitud porque parecían ovejas sin pastor, Jesús se dispone a entrar en contacto con ellas y San Juan plasma maravillosamente este momento histórico en el ministerio de Jesús.

El fruto de la misión benéfica para las ovejas sin pastor. Mc 6, 30-34.

La experiencia de la evangelización es tan hermosa que no se puede evitar llenarse de alegría cuando se ven sus frutos, un resultado positivo es lo benéfico que resulta para las almas. San Marcos nos narra el regreso de los discípulos después de cumplir el mandato de Jesús de anunciar de dos en dos la buena nueva.

Vayan y evangelicen a mi pueblo Mc 6, 7-13.

El evangelio según San Marcos desarrolla la tesis presupuestal de la fe católica y cristiana, la iglesia primitiva lo entendió perfectamente y cumpliendo el mandato anunció sin demora el anuncio de la buena nueva a sus hermanos y al mundo entero, las condiciones de cómo debían de hacerlo llaman la atención.

Evangelio: Mt 28,16-20. La trinidad presente en la iglesia.

La iglesia celebra la palabra del Señor Jesús como un momento muy especial, el honor, reconocimiento, existencia de la santísima trinidad hoy se celebra y nos afianza en las creencias dogmáticas de nuestra fe

Sarmientos con libertad Jn 15, 1-7.

Jesús profundiza en la vida de Israel y para los hombres de este siglo. Utiliza una parábola o alegoría con la imagen de una vid, buscando con ello, la decisión de que los hombres se adhieran a él para darles la salvación integral; la iglesia, reflexiona e invita a darle un sí decisivo y lúcido.

Los retos del buen pastor del siglo XXI, Juan (10,11-18).

Durante 40 días, Jesús se presentó a los suyos, garantizando su resurrección y enseñó una doctrina profunda sobre el misterio de la fundación de su iglesia; este cuarto domingo de pascua, la iglesia lo dedica a la figura bíblica del buen pastor, se visualiza una figura que la iglesia adopta en base a la exigencias mismas de Jesús: “apacienta a mis ovejas”.

La pascua, divina misericordia de Cristo Jn 20, 19-31.

Es uno de los pasajes más extraordinarios, su doctrina que emana de este pasaje es digna de comentarse y a la vez a través de este pasaje se afianza la fe de la salvación. Por otro lado, la iglesia celebra la divina misericordia, una divina misericordia tan poco reconocida pero ahondaremos en ella.

La purificación del templo, proceso doloroso. Jn 2, 13-25.

Esta semana vivimos en nuestra celebración eucarística, uno de los pasajes más difíciles de tratar: “la purificación del templo”; Jesús nos pone el ejemplo tal vez radical pero efectivo de cómo hacerlo, la doctrina, el ejemplo evangélico y la buena instrucción quedará grabada en las vidas de los discípulos.

Los hijos del trueno y los deseos de los padres.

Hoy el pasaje del evangelio de San Mateo 20, 17-28, nos hace recordar a aquella madre que va a Jesús y le pide que sus dos hijos que ya ha elegido como discípulos (Santiago y Juan, hijos de Zebedeo), estén ahora al final del tiempo a su derecha e izquierda cuando esté en su reino.