Amigos del Sagrado Corazón de Jesús “Los Santos Ángeles Custodios”

Amigos del Sagrado Corazón de Jesús “Los Santos Ángeles Custodios”

Amigos del Sagrado Corazón de Jesús
“Los Santos Ángeles Custodios”

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Protectores de la Hora de Presencia de 11 a 12
(Se celebran el 2 de octubre)

Los Ángeles aparecen frecuentemente en la Sagrada Escritura como ministros ordinarios de Dios. Son las criaturas más perfectas de la creación, penetran con su inteligencia donde nosotros no podemos, y contemplan cara a cara a Dios, como criaturas ya glorificadas.

En los momentos más importantes de la historia humana, un ángel, manifestándose a veces en forma corpórea, ha sido embajador de Dios para anunciar sus designios, para señalar un camino, para comunicar la Voluntad Divina. El mismo significado de la palabra Ángel –enviado– expresa su función de mensajero de Dios ante los hombres. Siempre recibieron veneración y respeto en el pueblo elegido. ¿Acaso no son todos ellos espíritus destinados al servicio, enviados para asistir a los que han de heredar la salvación?

Qué seguridad nos tienen que dar en nuestra vida la presencia de los ángeles ellos nos consuelan, nos iluminan, pelean a favor nuestro en lo más duro del combate.

De formas y modos diferentes, los santos ángeles intervienen todos los días en nuestra vida corriente. Busquemos en ellos fortaleza en la lucha acética ordinaria y ayuda para que enciendan en nuestros corazones las llamas del Amor de Dios.

Están presentes para protegerte, lo están en beneficio nuestro. Y, aunque están porque Dios le ha dado esta orden, no por ellos debemos estarles menos agradecidos, pues cumplen con tanto amor esta orden y nos ayudan en nuestras necesidades, que son tan grandes.

Nuestro trato con nuestro ángel custodio ha de tener un carácter amistoso, que reconozca a la vez su superioridad en naturaleza y gracia, aunque su presencia sea menos sensible que la de un amigo de la tierra, su eficacia es mucho mayor. Sus consejos y sugerencias vienen de Dios, y penetran más profundamente que la voz humana.

Un día, que Santa Margarita estaba trabajando haciendo su labor fuera del coro, en un patio donde podía ver de lejos el Sagrario, se le aparecieron los coros de los ángeles y le propusieron formar con ellos una asociación y rendir continuo homenaje de amor, adoración y alabanza al Divino Corazón. Ellos ocuparían su lugar en el Santísimo Sacramento, para que ella le amase sin interrupción por ellos sufriendo en su persona lo que ellos no podían sufrir.

Hoy es un buen día para reafirmar nuestra devoción a nuestro ángel custodio, ser más consientes de su compañía en nuestra hora de guardia, supliquemos a nuestro buen Dios vernos siempre defendidos, por su protección y gozar eternamente de su compañía.

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