Hombres que caminan en tinieblas al perder el temor a Dios.

Hombres que caminan en tinieblas al perder el temor a Dios.

El 25 de enero, la Arquidiócesis de León emite un documento que nos hace tratar de entender la compleja realidad de nuestra sociedad, no solo de nuestra sociedad de León sino del país. El documento hace alusión a la profanación de Jesús sacramentado en el sagrario de la cuasi parroquia Padre eterno y Señor San José. Menciona el documento que un ladrón violó la parroquia al entrar a robar y profana el santísimo sacramento, va directamente hacía el sagrario robando los copones con todas las reservas eucarísticas ahí contenidas.

Como fieles quisiéramos justicia a tal atrocidad, ¿cómo entender a este ladrón lo que ha hecho?, la Arquidiócesis de León ha tomado medidas, va a retirar de la comunidad la reserva eucarística, lamentable pero necesario. Pide mucho cuidado a quienes resguardan la reserva eucarística en el tabernáculo ya que no van estar en los tabernáculos de la parroquia ni templos pertenecientes conforme lo marca la ley de la Iglesia. En varias parroquias entraban a robar, se llevaban bocinas, entraban a la notaría y se robaban equipos de cómputo, de impresión y más, ¿cómo utilizar una visión distinta para poder a entender a estos hombres que viven placenteramente con la conciencia tranquila en la comunidad?

El crimen que crece desmesuradamente.

Ciertamente León no se puede excluir de no ser presa de los vicios que azotan a jóvenes, adultos, niños, tampoco de la cultura del robo, de la tranza, del abuso de los bienes ajenos, ni mucho menos de evitar la comprar de lo robado por parte de la ciudadanía, lo hurtado se adquiere con ingenuidad diciendo que un amigo se los vende, o lo vendes por necesidad  y creemos aun sabiendo su dudosa procedencia. Para colmo de males, alimentan la impunidad a la falta de una autoridad que va perdiendo la guerra contra la delincuencia en todos los niveles. Poca respuesta y efectividad para los robos en los templos.

La sociedad muchas veces se ve maniatada ante la diversidad de crimen de esta índole. Muchos llegan a pensar que las condiciones que azotan a nuestra ciudad tiene gran parte de la culpa, quizá el sistema judicial que permite impunidad con la salida tan fácil y excusativo de tanto ladrón a la falta de denuncia.

Muchos de estos ladrones se acostumbraron a no trabajar, sumergidos en vicios como el alcohol, la drogadicción, el sexo, lejos de objetivos para vivir mejor, acostumbrados a usar la fuerza, la utilización de armas, hasta tecnología para perpetrar su acto. Su pobre horizonte es el problema, le es más fácil salir de noche a robar  o meterse en casas a medio día para hurtar lo que no es de él. Amenazar y asaltar para obtener dinero, buscar los métodos más sofisticados para para robar,  muchos justifican que asolados por los vicios, en su desesperación hacen tantas tonterías que son capaces de matar. Cierto, se sabe de los efectos de la adicción, volvemos insistir, hay excusas. ¿Por qué la ley tendría que aplicar  a ladrones drogados y sin drogarse con penas distintas? 

Muchos hemos sido víctimas de robo, asalto, secuestro, violencia, ataque psicológico, sus casas al llegar son vaciadas, sus locales, autos, los vecinos nunca se dieron cuenta, no ven nada, no se quieren inmiscuir, etc., todo un patrimonio de años se va y son tomados por individuos que no les costó nada, que ponen en riesgo la vida de a quienes roban y la suya, que provocan grandes males por una acción como es el robo.

Sacrilegio a todo pulmón.

Muchos de estos individuos son alcahueteados por sus padres, parientes, amigos y solapados incluso por las autoridades y conspiradores intelectuales que planean e impulsan al robo, pero , lo más lamentable es que quizá este ladrón es un bautizado, él sabe que está violando abiertamente un mandamiento.

Lo que ha sucedido en esta parroquia aterra y se grita a todo pulmón, se sabe que no es la primera profanación o sacrilegio, el acto que comete este ladrón  tiene dimensiones sacrílegas en nuestra fe y este ladrón no lo puede cambiar, es un ladrón sacrilego, es decir hay una profanación de lo sagrado y su acto adquiere mayor relevancia cuando el mismo sabe lo que ha hecho, atentando contra lo sagrado y todavía cercena su corazón cuando hubiera una justificación diciendo: “tú eres Dios no necesitas estos copones, yo sí los necesito”, más se agrega algo duro cuando reta directamente a lo sagrado, o simplemente roba como si fuera cualquier cosa, o no era creyente ni bautizado, no hay remordimiento, pero hay robo.

Es fuerte este momento. Esta ahí dentro del templo, ante el altar, sombras le envuelven, una luz brilla, la del sagrario, no se imagina uno que lo impulsa a buscar la forma de abrir ese sagrario, no se puede negar lo que ha hecho este ladrón, lo roba, es un acto sacrílego ya que comete la profanación de llevarse incluso las reservas eucarísticas, sabe, es pecado gravísimo.

Su acto por necesidad o atacar a Dios.

Es una realidad que el culto a satanás, el incremento de la magia, el esoterismo, ritos de iniciación han crecido en la ciudad, muchos abiertamente se abren a una posibilidad del ateísmo y al liberalismo a la Iglesia, familias con mente abierta. Un “Don” extraordinario es el temor a Dios entre los católicos, vaya que es algo sensacional, unos lo visualizan así: El don de temor de Dios. es la disposición común que el Espíritu Santo pone en el alma para que se porte con respeto delante de la majestad de Dios y para que, sometiéndose a su voluntad, se aleje de todo lo que pueda desagradarle. 

¿Es tanta la necesidad que no le quedó otra cosa más que robar?, ¿o con su acto atenta contra Dios abiertamente?, sabe usted que el sacrilegio está a la altura de la blasfemia, a la altura de la negación de Dios, a la altura de actuar contra Dios. Ante la pérdida del temor de Dios estos ladrones caminan envueltos en sombra, en tinieblas ya que el temor a Dios es el primer paso en el camino de Dios, las tinieblas lo alejan, este don hace correr al mal, pero sin él, el mal se incrementa, el don hace que el alma luche contra el pecado, envuelto en tinieblas  lo devora el pecado. Este temor de Dios desarrolla el potencial de la sabiduría, el gusto  por Dios. Sin él, lo que gusta es lo mundano.

Acciones necesarias.

Como Iglesia no podemos fomentar la impunidad, ni mucho menos el robo, pero como sacramento de salvación tenemos que ver el lado piadoso para el ladrón y el Arzobispo Alfonso Cortés nos pide como Iglesia comunitaria la reparación de tan grave delito, mediante los elementos eficientes del rosario, viacrucis, celebraciones eucarísticas, rosarios de misericordia, horas santas, catequesis, formación, sacrificios, oraciones y una cantidad maravillosa de elementos que buscan reparar viles acciones, no es para frenar la cólera de Dios, no es porque nos va castigar, no es porque nos va air mal, el simplemente porque le amamos, porque solo piensa en salvar al hombre y darle la plenitud, el amor a Dios es un gusto enorme, libre de maldad, de intereses personales y tales acciones nos conducen a amar a la santa eucaristía y a Jesús sacramentado.

Oramos con fervor para que el temor santo a Dios no se vaya de los corazones y almas de los hombres. Para que las tinieblas no consuman las almas y no se pierdan. Para que la comunidad de la cuasi parroquia Padre eterno y Señor San José tomen conciencia de los sucedido y ofrezcan su reparación. Para que la Arquidiócesis se dé cuenta que es necesario evangelizar y que juntos como hermanos profesemos el verdadero amor a Jesús eucaristía.

Una comentario a “Hombres que caminan en tinieblas al perder el temor a Dios.”.

  1. jose segundo

    No es por necesidad sino más bien por burla sarcástica. El que hizo, sabe lo que hace por eso directamente a robar, Ha profanado lo más sagrado. Tampoco tiene intención de arrepentirse, yo no lo juzgo, pero Dios lo espera para que rinda cuentas, «Allí será el llanto y rechinar de dientes». Seguro que no puede dormir por que el acto que ha cometido es peor que un crimen. Dentro de poco, va a sentir que sus manos le queman como fuego que nadie podrá apagar. ARREPIÈNTET, ESTÁS A TIEMPO. DIOS NO ES UN JUEGO. DEVUELVE LO QUE HAS ROBADO Y PÍDELE PERDÓN CON SINCERO CORAZÓN AL SEÑOR,DE LO CONTRARIO DE ESPERA EL FUEGO ETERNO.

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